Aceptar es el primer paso de todo.
Aceptar que nuestros defectos, nuestros errores conviven constantemente con nuestras mejores virtudes y aciertos. Y que tenerlos no nos define ni muchos menos nos limita, porque dar cuenta de ellos, saber de su existencia, nos permite cambiarlos, mejorar.
Aceptarnos como somos es imperioso ¿Cómo podemos respetar al otros si cuando miramos nuestro reflejo en el espejo -y me refiero a vernos realmente, con los ojos del alma, no nuestro caparazón sino nuestro interior- lo único que hacemos es lanzar reproches y quejas? Como aceptar el error del otro, para poder perdonarlo si muchas veces se nos hace imposible perdonarnos a nosotros mismos
Aceptar que somos parte es el segundo paso.
Clamamos por un mundo mejor constantemente. Pedimos a grito un "cambio". Cambio. Usamos esa palabra como un sustantivo, como algo lejano, utópico, algo prometedor, que llega de un día para el otro para llevarse todo lo malo. Cuando empecemos a ver esa palabra como un verbo es cuando las cosas van a cambiar. Y nosotros somos la pieza fundamental. No importa su tus acciones no repercuten a nivel mundial, nacional o municipal. Cambiar está en uno, cambiar al mundo también. Y como todo, porque así es la vida, si aceptamos que esta en nosotros, si formamos parte, si todos colaboramos con un granito de arena pronto vamos a tener una playa, y en cuanto nos descuidemos, va a aparecer un desierto. dónde cada granito de arena va a ser fundamental.
Aceptar no es resignación. Cuando decimos que todo pasa por algo no estamos abandonando la búsqueda de explicaciones racionales por falta de valentía, por resignación. Al contrario, somos lo suficientemente valientes como para entender, para asumir que hay algo más. PORQUE LO HAY. Algunos lo llamarán Dios, otros no le pondrán nombre, para mi es el universo. Creo que todos estamos conectados, somos energía en constante movimiento, irradiamos energía y depende de nosotros que sea positiva o negativa. Los religiosos dicen en sus textos que Dios es amor, Dios, Jesús, el Espirituo Santo son uno, Ala, o le nombre que le pongan, es lo mismo. Es el amor, es el ciclo del universo, así como la Tierra viaja en una órbita al rededor del Sol, nosotros concentramos nuestra energía, nuestros deseos, nuestros agradecimientos en algo o alguien, lo dirigimos, y todo eso viaja y vuelve. A veces tarda más, a veces menos, PERO VUELVE.
HAY QUE ACEPTARNOS PARA PODER ACEPTAR. HAY QUE ACEPTAR PARA TRANSFORMAR.
No hay comentarios:
Publicar un comentario